{"id":41,"date":"2023-12-21T11:41:10","date_gmt":"2023-12-21T16:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revistappel.com\/?p=41"},"modified":"2023-12-21T11:44:39","modified_gmt":"2023-12-21T16:44:39","slug":"la-nueva-generacion-de-las-feminidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistappel.com\/index.php\/2023\/12\/21\/la-nueva-generacion-de-las-feminidades\/","title":{"rendered":"La nueva generaci\u00f3n de las feminidades"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"41\" class=\"elementor elementor-41\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-90efe72 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"90efe72\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;content_width&quot;:&quot;boxed&quot;}\" data-core-v316-plus=\"true\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-77a04ec elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"77a04ec\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t<style>\/*! elementor - v3.18.0 - 08-12-2023 *\/\n.elementor-widget-text-editor.elementor-drop-cap-view-stacked .elementor-drop-cap{background-color:#69727d;color:#fff}.elementor-widget-text-editor.elementor-drop-cap-view-framed .elementor-drop-cap{color:#69727d;border:3px solid;background-color:transparent}.elementor-widget-text-editor:not(.elementor-drop-cap-view-default) .elementor-drop-cap{margin-top:8px}.elementor-widget-text-editor:not(.elementor-drop-cap-view-default) .elementor-drop-cap-letter{width:1em;height:1em}.elementor-widget-text-editor .elementor-drop-cap{float:left;text-align:center;line-height:1;font-size:50px}.elementor-widget-text-editor .elementor-drop-cap-letter{display:inline-block}<\/style>\t\t\t\t<p><em>Otras mujeres luchan por la libertad de expresi\u00f3n, de g\u00e9nero y de sexo, en territorios de arrieros y \u201cmachos\u201d que hist\u00f3ricamente han negado a los diferentes. <\/em><\/p><p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: center;\" align=\"center\">\u00a0<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bbc8e84 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"bbc8e84\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;content_width&quot;:&quot;boxed&quot;}\" data-core-v316-plus=\"true\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-01b7d28 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"01b7d28\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Daniel Grajales Tabares<\/strong><\/p><p><strong>Periodista cultural <\/strong><\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7d08158 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"7d08158\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;content_width&quot;:&quot;boxed&quot;}\" data-core-v316-plus=\"true\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aae6b3a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"aae6b3a\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<p>As\u00ed como el concepto de \u201craza\u201d, el concepto de \u201cg\u00e9nero\u201d y la idea de \u201csexo\u201d cambiaron radicalmente con la llegada de la llamada \u201cera de las comunicaciones\u201d, como lo apuntan los te\u00f3ricos de la filosof\u00eda que, actualmente, intentan dar claridades sobre lo que est\u00e1 pasando con el arte contempor\u00e1neo y sus posturas cr\u00edticas ante lo patriarcal, heteropatriarcal, tradicional y centrado en la idea de la \u201cbuena moral\u201d y las \u201cbuenas constumbres\u201d, de la religi\u00f3n, siendo evidente que no solo las feministas luchan por ser respetadas y por romper las cadenas. Los homosexuales, los transexuales, los bisexuales y todas aquellas maneras de habitar diferentes al binarismo: hombre\/mujer, masculino\/femenino, quieren que, por fin, la historia cambie y la humanidad los pueda entender como \u201cnormales\u201d, o, simplemente, como diferentes.<\/p><p>En Colombia, en una ciudad llamada Medell\u00edn, abrazada por una cadena monta\u00f1osa y de tradici\u00f3n regliosa y conservadora, esa idea de \u201csexo\u201d y \u201cg\u00e9nero\u201d ha sido entendida muy bien por una nueva generaci\u00f3n de artistas, si es que as\u00ed quiere llamarseles, quienes han asumido ser mujeres para aportar al debate de la libertad de expresi\u00f3n y representaci\u00f3n, siguiendo ejemplos como el de La Danny, para decirles a sus coterraneos que la idea del \u201cmacho paisa\u201d es, quiz\u00e1s, insostenible. Y no solo se trata de artistas visuales, bailarinas o cantantes, se trata tambi\u00e9n de chicos que simplemente decidieron ser mujeres, como el caso de la autodenominada \u201cmu\u00f1eca inflable\u201d, que vamos a contarles luego.<\/p><p>Son las 5:00 p.m. y en la plaza del Parque Lleras aparece la bella Carolina S\u00e1enz, vestida de Versace, quien a lo lejos oculta que naci\u00f3 hombre, porque sus ya 15 a\u00f1os viviendo en Europa, en Espa\u00f1a, le han dado la seguridad de no tener miedo a que le griten cosas en la calle. Llega, se sienta, enciende un cigarrillo que saca de su cigarrera dorada y comienza a contar que, a sus 33 a\u00f1os, no se reconcilia con los hombres de su familia, quienes quisieron negarle la posibilidad de ser artista, cuando decidi\u00f3 ser una mujer trans y dedicarse a la danza, quienes no le perdonan que se haya casado con un hombre, porque \u201chiri\u00f3 los valores de la familia\u201d, al no volver a hablar de Esteven, a quien enterr\u00f3 para siempre, as\u00ed le costara l\u00e1grimas y dolores.<\/p><p>\u201cSer marica en Medell\u00edn es muy dif\u00edcil, ahora elija pues ser travesti y ver\u00e1, esta casta de se\u00f1oras rezanderas, que no suelta la camandula, condena y critica, como si se hubiera escriturado el derecho de los otros a elegir. Yo decid\u00ed ser mujer porque en mi casa muchas veces vi a mis t\u00edas empoderadas, luchando contra sus maridos borrachos e infieles, eso me dio la seguridad. Me fui a Europa y all\u00e1 me cuestion\u00e9 mi sexo, mi raza, mi religi\u00f3n. En ese continente me di cuenta de c\u00f3mo la idea del macho alfa antioque\u00f1o es una falacia, como lo cuentan autores como el periodista Pedro Adrian Zuluaga en sus libros\u201d, dice con una voz femenina, delicada y aut\u00e9ntica esta maestra en artes del cuerpo, graduada de la Universidad Complutense, quien acaba de interpretar en las tablas a Lola Fl\u00f3rez, en pleno Teatro Viva de Madrid.<\/p><p>Su caso, dice, es un orgullo que la comunidad LGBTI no celebra, porque cree que \u201cen esa lista de letras, las que menos parecemos importar son las trans, las m\u00e1s raras de todas, con pene y pelo largo. Soy la primera trans latina en ocupar papeles importantes en elencos espa\u00f1oles, pero parece que las instituciones que trabajan por nosotras se quedaron en el hijo rico del hermano del expresidente que sali\u00f3 gay y los chismes sobre Ricky Martin. En Colombia, a las trans nos matan, nos violan, nos explotan. En Medell\u00edn, ser trans es como ser sucia, te toca aprender a cerrar los ojos y los o\u00eddos, porque los obreros en las calles siguen tratandonos de chiste, montarnos a un autob\u00fas es la muerte emocional, salir a un restaurante es peor. Nos falta aprender de libertad y de respeto, de Dios como creador de lo diverso, ojal\u00e1 alg\u00fan d\u00eda las nuevas chicas, que decidan usar tacones, puedan ser felices y libres, trabajo todos los d\u00edas bailando impecablemente, para abrir puertas\u201d.<\/p><p>Carolina no es la \u00fanica de la nueva generaci\u00f3n. Famosas en las redes, quiz\u00e1s por que el humor es un veh\u00edculo menos doloroso para asumirse, la historia de Camilo Pulgar\u00edn y Juan Gonz\u00e1lez se puede resumir en que el pa\u00eds repitiera que Mar\u00eda Jos\u00e9, uno de los personajes que parodian a trav\u00e9s de Youtube e Instagram, fuera \u201canimalista, tacirtuna, vegetariana\u201d.<\/p><p>Las Cardachians, como decidi\u00f3 llamarse este colectivo, es un d\u00fao que usa la virtualidad para hablar de las nuevas maneras de asumirse, publicando habitualmente tutoriales de maquillaje, situaciones del d\u00eda a d\u00eda y divertidas escenas en las que se conectan con sus 1,5 mm de seguidores. Comenzaron siendo una parodia de las famosas Kardashians, usando sus v\u00eddeos muy al estilo de los H\u00e9tores, cambiando los di\u00e1logos para poner en evidencia la manera en que la mujer estadounidense se representa actualmente, pero pasaron de ello para ser unas divas m\u00e1s del territorio, pasando de animadoras de fiestas a promotoras de marcas, de influencers a s\u00edmbolos del empoderamiento diverso, con la aceptaci\u00f3n de su generaci\u00f3n que las aclama y aplaude, sin sentir verg\u00fcenza de que hayan decidido cambiar sus facetas masculinas para adentrarse en la producci\u00f3n de contenido digital.<\/p><p>Debemos mencionar tambi\u00e9n a la Paris Gilton, con \u201cg\u201d, un personaje creado por el joven antioque\u00f1o Esteban Ram\u00edrez, quien cada semana tienen un v\u00eddeo nuevo en sus redes sociales que cuenta c\u00f3mo en un barrio cualquiera de la ciudad hay una \u201ccaballota, una potra\u201d, como se autonombra su personaje en los cortos audiovisuales en los que luce su cabellera dorada y un particular gancho de cabello que le sirve para respingarse la nariz.<\/p><p>La lista es m\u00e1s larga. No son pocos los casos ni pocas las historias. Danna Sultana fue pionera en bailar en la televisi\u00f3n nacional, llamando la atenci\u00f3n por su belleza y su feminidad, por su parecido a Carolina Cruz y luch\u00f3 por injusticias como que la discoteca Culture, en Medell\u00edn, le negara el derecho de ingresar, por ser como era.<\/p><p>Deteni\u00e9ndose en la geograf\u00eda antioque\u00f1a, plagada de m\u00fasica electr\u00f3nica y de fiestas privadas, el Mariposario, las MRP, son otro ejemplo de asumirse mujer y luchar por ello, que en los \u00faltimos diez a\u00f1os pas\u00f3 de ser una simple \u201cmoda\u201d de jovencitos homosexuales que jugaban a ser mujeres, en cuanto hoy son mujeres empoderadas de sus procesos, proyect\u00e1ndose como artistas. Kim Zuluaga es una de esas mujeres de la escena musical que llena espacios de un p\u00fablico que la reconoce como referente. Unida a Fresa Mej\u00eda, Jhoana Franco, Valeriana Nanclares y Monie Gil, son una familia, un mariposario de diversidad que se ve en\u00e9rgico bailando electr\u00f3nica, poniendo en la pista su papel de activistas, sin tener que estar gritando, solo con cuidar su apariencia femenina y danzar, sinti\u00e9ndose libres, entregan un mensaje de respeto por la diversidad.<\/p><p>La Lunita Gil, Luna Gil Real, como se hace llamar, es una mujer trans que decidi\u00f3 pasar por el quir\u00f3fano para cumplir, \u00fanica y exclusivamente, su deseo de feminidad. Criticada por algunos en las redes, por sus muy grandes senos y su nariz respingada, vive la vida sin miedo, camina por los barrios de la ciudad haci\u00e9ndose llamar \u201cla mu\u00f1eca inflable\u201d, promocionando marcas, mostrando en sus redes c\u00f3mo es la mujer que quiso ser, que es, apoyada por su familia y sus amigas.<\/p><p>Otra comunidad es la de las Comadrags, que emprendi\u00f3 hacer fiestas tem\u00e1ticas en las que presentaban sus coreograf\u00edas y las de otras artistas entaconadas, con un particular sentido est\u00e9tico, cuidando los detalles de cada montaje y proponiendo siempre juntarse para bailar, sea cual sea la manera en que los asistentes asumieron sus sexualidades.<\/p><p>Desde las artes pl\u00e1sticas, para cerrar esta serie de nombres e historias, no puede faltar la apuesta de Santa Putricia. Es una creadora visual que cuestiona la idea patriarcal y la influencia de la iglesia cat\u00f3lica en todos los \u00e1mbitos de la vida humana.<\/p><p>As\u00ed, puede concluirse que la feminidad es una elecci\u00f3n, que la libertad es un camino. Estos nombres, que no son todos, ni buscan hacer un estado del arte en tacones, porque cada vez m\u00e1s se trata de humanizar los relatos y de no tener la \u00faltima palabra, quiere apuntar a que los lectores puedan conocer nuevas exponentes de lo trans, de lo drag, de lo diverso, para que no siga existiendo un mito alrededor del cuerpo, porque, para conocerse, para respetarse, para empoderarse, debe existir primero una claridad de que cada ser humano nace libre, debe desarrollarse libre y est\u00e1 en su derecho de asumirse como lo desee. La ley colombiana, su Constituci\u00f3n, ha dicho que le apuesta a la diversidad. Ya es hora de que se cumpla esa carta magna, no m\u00e1s trans asesinadas solo por ser diferentes, no m\u00e1s chistes inapropiados cuando una mujer como ellas cruza por el and\u00e9n. Respeto, respeto por esta, la pasada y la nueva generaci\u00f3n de feminidades, eso es lo \u00fanico que piden estas mujeres.<\/p>\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aae39cf e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"aae39cf\" data-element_type=\"container\" data-settings=\"{&quot;content_width&quot;:&quot;boxed&quot;}\" data-core-v316-plus=\"true\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5691d8a elementor-arrows-position-inside elementor-pagination-position-outside elementor-widget elementor-widget-image-carousel\" data-id=\"5691d8a\" data-element_type=\"widget\" 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